Las 4 islas más inaccesibles del mundo

Miradas perdidas, rostros cansados, lapsus momentáneos. Pequeños instantes en los que el cerebro parece sufrir un cortocircuito y el ser humano se evade de la realidad. Segundos de desconexión en los que somos capaces de viajar a realidades paralelas, vacaciones de ensueño o playas paradisíacas sin movernos del asiento.

Poderosa la mente es” dijo Yoda, y lo mismo debió deducir nuestro compañero viajero Juan “Tino Tafao” que en uno de esos pensamientos se vio visitando los lugares más desconocidos y remotos del planeta. Con especial predilección por las islas se marcó un objetivo que muy pocos han conseguido, visitar las 4 más inaccesibles del mundo. Su historia nos fascinó y hemos decidido indagar un poco más para que todos vosotros las conozcáis. Éstas son, Tristán de Cunha (Atlántico Sur), Tokelau (Pacífico), Pitcairn (Pacífico) y Agalega (Indico).

Pitcairn

No tiene puerto ni aeropuerto y aunque sólo tiene 4 km 2, 45 habitantes y es la última colonia británica del Océano Pacífico, se la conoce más por otros menesteres. También llamada la isla de la endogamia es famosa por la historia del Motín del Bounty.

Allá por 1787 el barco inglés HMS Bounty zarpó rumbo a Tahití y dos años más tarde, cumplida su misión y muy a pesar de los marineros, emprendieron el viaje de vuelta. Tres semanas después de arriar velas el oficial Fletcher Christian se amotinó contra el capitán William Bligh. La revuelta triunfó y los vencedores pudieron volver a las islas con sus queridas tahitianas, pero temerosos de posibles represalias se aprovisionaron de mujeres y víveres y buscaron un lugar más seguro para establecerse. Pitcarn, que hasta ese momento era un territorio casi desconocido y deshabitado fue el elegido.

La isla fue uno de los primeros territorios en otorgar el derecho a voto a las mujeres en 1838 y tuvo un episodio de superpoblación con 230 habitantes en 1937.
En 2004, siete hombres fueron condenados y encarcelados por cometer abusos sexuales a menores pero no llegaron a cumplir la condena integra debido a las presiones de las mujeres y el resto de parientes, que eran casi la totalidad de la población de la isla. La cárcel, construida para la ocasión es hoy un hostal. A día de hoy subsisten gracias al turismo, la producción de fruta, miel y emisión de monedas y sellos para coleccionistas.


Islas Tokelau

Ubicadas en el Pacífico Sur, su nombre proviene de la palabra polinesia  “viento del norte”. Formada por tres atolones (Atafu, Nukunonu y Fakaoko) fue poblada inicialmente por los marineros de las islas más cercanas. En la actualidad cuenta con cerca de 1400 habitantes y es administrada por Nueva Zelanda desde 1925. No tiene puerto ni aeropuerto. Para llegar a ella es muy difícil obtener el visado y tienes que viajar en uno de los pocos cargueros que suministran víveres a la isla.

En 2011 declaró toda su zona económica exclusiva (200 millas marinas desde el último pedazo de tierra) un santuario de tiburones, convirtiéndose en una de las reservas más grande del mundo para los escualos. Su economía radica en la producción de copra, artesanía, filatelia para coleccionistas y venta de dominios de internet (.tk) que suponen la sexta parte de ingresos del territorio.

Además, desde noviembre de 2012, Tokelau pasó a la historia por ser el primer territorio  que genera toda su electricidad a partir de 4.000 paneles solares que abastecen a toda su población, ahorrándose los más de dos mil barriles de petróleo que utilizaban cada año. El futuro geográfico de las islas es incierto. En los atolones no hay ningún punto que supere los dos metros sobre el nivel del mar así que su existencia depende exclusivamente del aumento del mismo. Estaremos atentos.


Tristán de Cunha

Rodeada por acantilados de más de 600 metros de altura y a 2.173 km de la población más cercana (Santa Elena), Tristán de Cunha es la isla habitada más inaccesible de la tierra según el libro Guinness de los Records.

Fue descubierta en 1506 pero hasta el siglo XIX no fue ocupada por los colonos ingleses debido a los problemas de acceso y amarre que presentaba. En 1961 los residentes fueron evacuados a Reino Unido por la erupción del volcán Queen Mary, y allí se encontraron con uno de los inviernos más fríos que se recuerdan. Dos años después la mayoría volvió.

La tele llegó en 2001. Se conectan a internet desde un cibercafé y el consumo medio de whisky por persona es de 50 litros al año. Las farmacéuticas se pegan por investigar con los 267 vecinos censados ya que ¿gracias? a la endogamia no sufren enfermedades tales como el catarro. En 2011 volvió al panorama internacional porque un barco de la Volvo Ocean Race averiado atracó allí. No hay aeropuerto por lo que los viajeros y residentes que quieran entrar o salir de la isla solo pueden hacerlo en uno de los dos cargueros que pasan cada mes y medio aproximadamente en ruta con Ciudad del Cabo.

 

Agalega  

Se compone de dos islas que pertenecen a la República de Mauricio. Tienen un área de 26 km 2 y una población de 300 habitantes. La ínsula norte tiene una pequeña pista de aterrizaje para emergencias pero la vía principal para entrar y salir de allí es marítima.

Como Juan “Tino Tafao” nos contó en su relato del viaje a Agalega en la red social de viajeros, conseguir el visado de visita es muy complicado. Él necesitó cuatro años y tres intentos hasta que alcanzó su objetivo. Perseveró, pero los límites que ponen a los visitantes para ir sallí no facilitan su conocimiento.

El trayecto dura dos días y medio y la tripulación consta básicamente de altos funcionarios del gobierno, estudiantes que vuelven a casa y “guiris”, a parte de la carga (víveres, combustible y material). Una vez allí el desembarco se realiza en lanchas por la ausencia de puerto. Los pequeños barcos pesqueros pueden llegar a Agalega pero tienen prohibido llevar pasaje. Además, ninguna embarcación es completamente segura ya que la zona está plagada de piratas somalíes.

Su economía depende exclusivamente de una “agencia de desarrollo” que monopoliza todos los comercios y actividades sociales. Tiene un control absoluto de todos los trabajos para el desarrollo local y es dueño de casi todas las propiedades de la isla, de hecho los lugareños viven de alquiler. Bienvenidos a la esclavitud del s. XXI.

 

9 comments

  1. un reportaje muy interesante … me gusta

  2. jorge dice:

    Es lindo ver cómo la calidad de las crónicas aumenta en porviajeros.com. Leer sobre Praga, la Riviera Maya, el Machu Picchu o los templos de Camboya está bien, pero ya cansa por estar tan machacado el tema, viste? Todo el mundo va a esos lugares tan facilones. Pero leer por primera vez relatos sobre islas de cuento, donde casi nadie va, salvo el Sr. Tafao, aporta aire fresco y puro a esta web, además de enseñarnos cosas nuevas. ¡Qué chévere, brother! Espero con impasiencia nuevas crónicas de calidad como estas últimas referentes al Sr. Tafao.

    • Alberto dice:

      Muchas gracias Jorge! trabajamos e investigamos para aportar un contenido original y de calidad y siempre para que vosotros los lectores disfrutéis con cada post!! ;)

  3. Mariu dice:

    Me ha encantadoooo!! Sigue haciendo más artículos de este tipo porque son geniales! =)

  4. jorge dice:

    Acabo de leer en un club de viajes en inglés que viajar a las tres islas de Tristan da Cunha, Tokelau y Pitcairn está considerado como el súmmum de los viajeros, lo más macanudo a lo que se puede aspirar en viajes. Al conjunto de este trío de islas los norteamericanos le llaman The Trinity, y rarísimos son los viajeros que han conseguido visitarlas todas. Uno de ellos es el Sr. Tafao, un viajero bárbaro, por lo que los españoles y también del otro lado del Atlántico, como argentinos, nos sentimos honrados. Además, el Sr Tafao añadió Agalega. Al parecer, el Señor Tafao es el único viajero del mundo que conose estas cuatro islas, logrando la cuadrinidad (quadrinity). Y no es una milonga. El que opine lo contrario, por favor, demostralo, si no, callate para siempre.

  5. ysabel dice:

    hola Alberto.. me gustaria contactar contigo a traves de mail para pasarte una propuesta. muchas gracias

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